Diez claves para comprender cómo la participación asociativa y el voluntariado contribuyen a una sociedad más justa e inclusiva.



Hemos creado un decálogo que pone el foco en diez aportaciones clave del asociacionismo como motor de igualdad.

Las entidades sociales crean comunidad y bienestar, impulsan una ciudadanía comprometida con la justicia social y favorecen la participación activa de mujeres y de otros grupos históricamente infrarrepresentados. Desde el ámbito local, su acción tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas y en la construcción de entornos más inclusivos.

El trabajo en red, la innovación social y la promoción de liderazgos diversos permiten avanzar de forma colectiva hacia una sociedad más equitativa. Asimismo, el uso de un lenguaje inclusivo y la detección de necesidades emergentes refuerzan la capacidad transformadora del movimiento asociativo.

Este decálogo es una herramienta para reflexionar sobre el valor social del asociacionismo y para seguir promoviendo prácticas que sitúan la igualdad en el centro de la acción comunitaria.

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